sábado

Resolviendo problemas ajenos

'Todos' somos muy capaces y eficientes resolviendo los problemas de los demás. Sabemos que haríamos y que diríamos en cada momento y a cada persona.
En lo que no nos fijamos es en el hecho de que esa persona no soy 'yo' y que por lo tanto, no puede resolver ese problema como lo haría yo. Ni siquiera puedo pretender hacer de ejemplo o estandarizar las actuaciones según las circunstancias. Porque entre otras cosas, esa persona seguirá sin ser 'yo mismo'.

Este, además, es el mayor impedimento de las personas con algún problema por resolver, pues si ya de por sí no son capaces de resolver el suyo (de ahí su angustia), la circunstancia se complica mucho más, cuando con nuestros consejos pretendemos que hagan lo que haría 'yo', sin ser ellos mismos (provocando mayor desazón por su autoconvencimiento ante su falta de capacidad para resolver el problema, vuelvo a insistir, porque pretendemos ayudar diciéndole que no sea él mismo, que sea como 'yo').

Cuando aconsejamos y decimos lo que hacer, estamos acongojado aun más a esa persona que no sabe que hacer para resolver el problema. Puede que incluso a alguien le salga bien, pero al no haber sido él mismo, en circunstancias parecidas, volverá a sucumbir ante la necesidad de actuación, o se sobrepasará en su manera de proceder, precisamente para protegerse.
La verdadera ayuda no consiste en decirle a los demás lo que deben hacer, sino en escucharlos y empatizar.

Por lo tanto si los escuchamos no debe ser esperando a que terminen de hablar para rebatirles que se equivocan o que no deben pensar así. Ni siquiera debo interrumpir aquello que me está contando para indicar las cosas que haría 'yo'.

Y cuando se empatiza (palabra muy de moda y que nos gusta utilizar muy a menudo cuando coincidimos en opinión, gustos u otros menesteres con alguien, pero que no tiene que ver casi en absoluto con dicha situación...), el objetivo, la esencia de empatizar, es ser capar de ponerme en el lugar del otro. No como lo haría 'yo', sino como podría hacerlo él, conociéndolo tanto a él como persona, como a su situación, precisamente porque lo he escuchado. 
Porque solo así, él será capaz de ver luz al final del túnel, y puede que incluso le hagamos atravesar el túnel muy rápidamente gracias a su nueva perspectiva, a su cambio de paradigma, única y exclusivamente porque no pretendimos que viese el problema con nuestros ojos, sino que nos pusimos los suyos, para que él mismo viese con sus propios ojos, y desde otra perspectiva, cuan importante era realmente su problema y donde podía estar la solución.

Gracias por estar aquí. Si te ha gustado comparte por las redes sociales.
Pulsa en el enlace y te indicaré como puedes hacerte seguidor del blog.

FueradetuZonadeConfort - FZC

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.