sábado

Aceptación frente a Negación, ¿por qué he de rendirme?

Han sido muchas luchas y muchas batallas personales. Mucho sufrimiento innecesario.

Escribo esta carta cuando casi son las doce de la noche. Como cada vez que acudo al trabajo, casi de madrugada, tras subir con la bici hasta la residencia donde duermo.
Al tener que realizar un viaje en barco, decido ir por la noche en el penúltimo viaje, hasta la ciudad donde ejerzo mi actual profesión. Una vez allí, y como desde hace más de un año, recorro los cerca de 3 kilómetros que existen ente el puerto y mi residencia, montado en bici.

Venía haciendo un esfuerzo más para subir a mi destino, como tantas otras veces, recordando que cada vez que hago ese esfuerzo, trato de recapitular mi situación actual, para saber hacia donde quiero ir en mi vida; que quiero alcanzar. Y recordar que esta 'cuesta' está en mi camino hacia mi futuro tanto de manera física e inmediata; como simbólica y perenne.

Así, pretendo motivarme para seguir luchando, pensando que el día que por fin no tenga que volver a subir esa cuesta físicamente; quizás aún así, ésta me acompañe moralmente, para no olvidar de dónde vengo, ni desviarme de hacia dónde voy.

Divagando sobre estos temas, me encuentro realizando un tic nervioso que suelo hacer cuando valga la redundancia me encuentro más nervioso y alterado.

Una vez más, me hago consciente de este tic inconsciente (ejercicio que vengo realizando cada vez más a menudo, desde que empecé este camino de descubrimiento interior y superación) y a pesar de cesar en la ejecución del tic, comprendo por primera vez desde que hago uso de mi consciencia presente, que llevo afrontando mal estas situaciones, casi desde que empecé con este descubrimiento.

El objetivo, siempre fue, aceptar mi situación; mi personalidad. Aceptarme yo mismo con mis defectos e imperfecciones. Pero una vez más, me estaba negando a mí mismo, por apartar ese pensamiento obligándole a salir.
Si quieres dejar de pensar en algo, no lo niegues. Pues el propio ejercicio de la negación, es una acto de afirmación del pensamiento. Es decir, la mente funciona de forma que para negar el elemento en si, primero debemos pensar en él, para después rechazarlo (no con poco esfuerzo).

Aquí es donde quiero hacer referencia a un autor místico-religioso del que obtuve este conocimiento, que a pesar de haber razonado, no había sido capaz de interpretar en todo su significado. Eckhart Tolle, en su libro "El silencio habla", expone una serie de pensamientos de gran profundidad espiritual. Con respecto a la aceptación y a la rendición, y expone:

<<Cuando puedas, echa una «mirada» a tu interior para ver si estás creando conflicto inconscientemente entre lo interno y lo externo, entre las circunstancias externas del momento y tus pensamientos y sentimientos. 

Cuando reconoces este hecho, también te das cuenta de que ahora eres libre de renunciar a este conflicto fútil, al estado interno de guerra.

Si verbalizaras tu realidad del momento, ¿cuántas veces al día tendrías que decirte: «No quiero estar donde estoy»?... En esas situaciones, el «no quiero estar aquí», además de inútil, es disfuncional. Te hace infeliz y hace infelices a los demás.

Ha sido dicho: dondequiera que llegues, allí estás.  En otras palabras: estás aquí. Siempre. ¿Es tan duro de aceptar?

¿Necesitas tener esa relación reactiva de gusto o de disgusto ante la vida, que te lleva a estar continuamente en conflicto con personas y situaciones? ¿O se trata únicamente de un hábito mental profundamente arraigado que puedes romper? Sin hacer nada en particular; simplemente, dejando que este momento sea como es.

El «no» habitual y reactivo fortalece el ego. El «sí» lo debilita. Tu identidad en la forma, el ego, no puede sobrevivir a la rendición.

¿Es tu acción una rendición o una resistencia? Esto es lo que determina el éxito que consigues en la vida, no la cantidad de esfuerzo que pongas. El esfuerzo implica estrés, tensión, necesidad de alcanzar cierto punto en el futuro o de conseguir algún resultado.

¿Puedes llegar a detectar en tu interior la más leve sombra de no querer estar haciendo lo que estás haciendo? Eso es una negación de la vida, y por ello no puedes conseguir un resultado verdaderamente exitoso. Has sido capaz de detectar esa negación en ti ¿puedes también dejarlo y ser total en lo que haces?

«Hacer una cosa cada vez»; así es como un maestro Zen definió la esencia del Zen. Hacer una cosa cada vez significa ser total en lo que haces, prestarle toda tu atención. Eso es acción rendida, acción poderosa.

Tu aceptación de lo que es te lleva a un nivel más profundo, donde tanto tu estado interno como tu sentido del yo no dependen ya de que la mente los juzgue «buenos» o «malos». Cuando dices «sí» a la vida tal como es, cuando aceptas este momento como es, puedes sentir dentro de ti un espacio profundamente pacífico.

Superficialmente puedes seguir sintiéndote feliz cuando hace sol y menos feliz cuando llueve; puedes sentirte feliz si ganas un millón de euros e infeliz si pierdes todas tus posesiones. Sin embargo, la felicidad y la infelicidad ya no calan tan hondo. Son olas en la superficie de tu Ser. La paz de fondo que hay dentro de ti permanece inmutable en cualesquiera que sean las condiciones externas.

El «sí a lo que es» revela una dimensión de profundidad en ti que no depende ni de las condiciones externas ni de la condición interna de los pensamientos y emociones en constante fluctuación.

La rendición se vuelve mucho más fácil cuando te das cuenta de la naturaleza efímera de todas las experiencias, y de que el mundo no puede darte nada de valor duradero. 

Cuando aceptas este momento completamente, cuando ya no discutes con lo que es, el pensamiento compulsivo mengua y es remplazado por una quietud alerta.

Eres plenamente consciente, y sin embargo la mente no pone ninguna etiqueta a este momento. Este estado de no-resistencia interna te abre a la conciencia incondicionada, que es infinitamente mayor que la mente humana.

Entonces esta vasta inteligencia puede expresarse a través de ti y ayudarte, tanto desde dentro como desde fuera. Por eso, cuando abandonas la resistencia interna, a menudo descubres que las circunstancias cambian para mejor.

¿Estoy diciendo: «Disfruta este momento. Sé feliz»? No. Permite que se exprese este momento tal como es. Eso es suficiente.

Rendirse es rendirse a este momento, no a una historia a través de la cual interpretas este momento y después tratas de resignarte a él.

Por ejemplo, puede que estés tullido y que ya no puedas caminar. Tu estado es lo que es.

Tal vez tu mente esté creando una historia que diga: «A esto se ha reducido mi vida. He acabado en una silla de ruedas. La vida me ha tratado con dureza, injustamente. No me merezco esto.»
¿Puedes aceptar que este momento es como es y no confundirlo con la historia que la mente ha creado a su alrededor?

La rendición llega cuando dejas de preguntar; «¿Por qué me está pasando esto a mí?» Incluso en las situaciones aparentemente más inaceptables y dolorosas se esconde un bien mayor, y cada desastre lleva en su seno la semilla de la gracia.

La aceptación de lo inaceptable es la mayor fuente de gracia en este mundo. Hay situaciones en las que todas las respuestas y explicaciones fracasan. La vida deja de tener sentido. O alguien que está pasando un apuro viene a pedirte ayuda, y tú no sabes qué decir ni qué hacer. 

Cuando aceptas plenamente que no sabes, renuncias a esforzarte por encontrar respuestas con la mente pensante y limitada, y es entonces cuando una inteligencia mayor puede operar a través de ti. En ese instante, hasta el pensamiento puede beneficiarse, porque la inteligencia mayor puede fluir a él e inspirarlo.

A veces, rendición significa renunciar a tratar de comprender y sentirse cómodo en el desconocimiento. ¿Conoces a ese tipo de persona cuya principal función en la vida parece ser la de ser desgraciada y hacer desgraciados a los demás, la de extender la infelicidad? Perdónales, porque ellos también forman parte del despertar de la humanidad. 

Representan una intensificación de la pesadilla de la conciencia egótica, del estado de no-rendición. En su función no hay nada personal. Ellos no son eso. Uno podría decir que rendirse es la transición interna de la resistencia a la aceptación, del «no» al «sí».

Cuando te rindes, tu sentido del yo pasa de estar identificado con una reacción o juicio mental a ser el espacio que rodea a la reacción o al juicio. Es pasar de identificarte con la forma —el pensamiento o emoción— a ser y reconocerte como aquello que no tiene forma, la conciencia espaciosa.

Lo que aceptes completamente te hará sentirte en paz, incluyendo la aceptación de que no puedes aceptar, de que te estás resistiendo. Deja la Vida en paz. Déjala ser.

Eckhart Tolle>>

Estoy profundamente convencido y mi esperanza e ilusión tengo firmemente establecida, de que conseguiré ser quien quiero ser y conseguiré cambiar los aspectos de mi personalidad que no me gustan. Aunque para ello deba rendirme antes, ya sea para dejarlos ser con la consiguiente concienciación y cambio de pensamiento; o por la manifestación del estado de paz que busco, ante el cual, abandonaría los aspectos que no favorecen mi evolución.

Y lo haré incluso a pesar de aquello que piensan la mayoría de las personas, que es, que cada uno es como es, y eso no se puede cambiar.

Pero si hasta ahora no percibía cambios significativos en mí mismo, era porque antes de negar mis males debía aceptarlos tal y como son. Debo aceptarme en toda mi profunda carencia, para empezar a construir sobre terreno sólido y no sobre escombros, como hacía hasta este mismo momento.
Debo en definitiva rendirme a la evidencia de ser como soy, conscientemente, para poder dejar de ser, justo desde el mismo momento en que asuma serlo.

Aceptar la vida, es rendirse. Pero no confundas esta rendición como un fracaso, o un abandono de objetivos. Es asumir lo que está ocurriendo como algo que nos desborda, y ante lo que no sirve de nada resistirse; pues reaccionar contra ello, sólo provoca sufrimiento, angustia y ansiedad.

Vigila tus pensamientos, pues ellos determinarán SIEMPRE tu vida.

Gracias por estar aquí. Si te ha gustado comparte por las redes sociales.
Pulsa en el enlace y te indicaré como puedes hacerte seguidor del blog.

FueradetuZonadeConfort - FZC

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.