miércoles

El humilde mentiroso

Hay algo que me encanta del castellano, y es que cada palabra significa justamente lo que quiere decir. Es un idioma muy rico y extenso, y realmente puedes utilizar términos muy precisos cuando pretendes definir o describir con exactitud.

Por eso y a pesar de mi bagaje léxico, cuando escucho a otras personas utilizar términos que poco se ajustan a lo que pretenden expresar, lo primero que hago es discernir si es un error de precisión, o por el contrario, de desconocimiento.

Y es en esta segunda opción donde quiero concretar, que dentro de dicho desconocimiento, llevo apreciando durante bastantes años, y cada vez, más comúnmente, que existe un desconocimiento interesado y dirigido del desconocimiento generalizado, para poder manipular a los individuos (y digo a los individuos y no al lenguaje, porque el lenguaje como ya he explicado, expresa justamente lo que quiere decir, y no aquello que interesa y pérfidamente pretenden que parezca.

Así, hay varias frases comunes que están muy mal utilizadas si pretendes expresarte bien (por otro lado, si estás en esa ola del neo-lenguaje, sigue estando mal utilizado, pero magníficamente administrado a dichos intereses.

Ejemplos:
Siempre he sido muy humilde
[dicha por persona que quizás lo fueron, pero que actualmente tienen un tren de vida extraordinario]
Que conste que me parece maravilloso y extraordinario que las personas con medios puedan disfrutarlos, porque los tienen por haber hecho algo positivo (no pretendo entrar en juicios de valor), y además generan más riqueza aunque sea con el mero consumo. Pero la simple definición de la humildad, choca frontalmente con su exposición pública y con ese planteamiento de su carácter virtuoso, con la mera ostentación de la humildad como tal.

Soy muy sincero y digo las cosas a la cara.
[dicho por mucha gente en reuniones o en grupos, para increpar a otra persona]
Como si decir la verdad en cualquier momento y a cualquier persona, fuese algo extraordinario en sí mismo. Por no ser "falso" e "hipócrita", como si la falta de educación, de tacto y de respeto fuese ligada a la sinceridad. Como si la sinceridad fuese suficiente autoritaria para poder ser el verdugo de alguien ante otras personas, como si se creyese con el derecho de dejar en evidencia a los demás, por llevar esa verdad (su verdad) como bandera. Además y para rematar a estos demagogos, a mayor nivel de esta "sinceridad", mayor falta de empatía y mayor despotismo.

Tengo envidia sana
[dicho por cualquiera hacia otra persona que ha tenido suerte o éxito]
Esta última es de mis favoritas. ¿Acaso la envidia diverge entre buena o mala, entre sana o insana? La envidia es envidia, y es así, precisamente por su marcado carácter negativo. Y si eres capaz de alegrarte por esa persona, lo que sientes puede ser respeto, simpatía, admiración e incluso deseos de superación (paralelos a aquello que ha obtenido esa persona), pero jamás envidia. Y todo esto ocurre por no querer ser señalado como un envidioso, que además de serlo, tiene un marcado sentimiento contrapuesto de alegría y felicidad por esa persona (Me alegro por él, pero me compadezco de mi).

Cuéntame que otras frases escuchas por ahí que tienen poco que ver con lo que realmente quieren expresar. Aporta tu punto de vista.

Gracias por estar aquí. Si te ha gustado comparte por las redes sociales.
Pulsa en el enlace y te indicaré como puedes hacerte seguidor del blog.

FueradetuZonadeConfort - FZC

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.